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sábado, 25 de enero de 2014

Un dolor de dolar


Días pasados, el jefe de ministros Jorge Capitanich y el ministro de economía Axel Kicillof dieron a la Argentina un anuncio sorpresivo: se podrá comparar Dolares para atesorar con autorización del Afip. 

La mediada sorprende dado que la política cambiaria implementada desde el 2008 fue "el cepo". Por ahora muchas son las dudas. He intentado buscar alguna explicación. 

A continuación, estimados lectores podrán encontrar  tres elementos: recordar el anuncio de Capitanich y Kicillof, la explicación de Kicillof en el programa "La Mañana" con Victor Hugo Morales (gentileza de Radio Continental) y una explicación del economista Gastón Utrera


El anuncio del jefe de ministro Capitanich junto al ministro de economía Kicillof. (Gentileza de CN23)






El ministro de economía Axel Kicillof en diálogo con Victor Hugo Morales.




El economista Gastón Utrera para el diario On Line "La Voz"

Gastón Utrera explica que "para comprender lo que sucede con la política cambiaria se debe ditsinguir entre cambio nominal y cambio real". Según Utrera "el cambio nominal es la cantidad de pesos que necesito para comprar un dolar". Mientras que el "cambio real es la relación entre el tipo de cambio nominal y los precios interno". A partir de estas definiciones se puede entender que  "el gobierno puede manejar de manera directa el tipo de cambio nominal". Mientras que sobre "el tipo de cambio real" solo puede intervenir en forma indirecta

En este sentido Utrera distinguió la devaluación del 2002 con respecto a la devaluación de la medida actual. En el 2002 la devaluación fue una buena medida porque la economía estaba en recesión. El desempleo era alto y por lo tanto los sindicatos se focalizaron en mantener los puestos de trabajo. Hoy los sindicatos se focalizan en que los salarios no pierdan el nivel adquisitivo. En esta situación, según Gastón Utrera, el desafío para el gobierno será:  mantener la devaluación sin que esta se traslade más rápidamente a los precios. Porque de no ser así entonces la "inflación anularía la mayor parte del impacto de la devaluación sobre el tipo de cambio real. Esta situación sería comparable a la analogía de la bicicleta fija, explica Utrera, pedalear más rápido para permanecer en el mismo lugar". No obstante estos conceptos el economista Utrera cree que el gobierno puede cambiar el rumbo como ha hecho recientemente con una medida que el mismo gobierno había anunciado que no haría.

Para leer el artículo completo cick aquí